Optimismo y cerebro que envejece: lo que sugiere un estudio de catorce años
Hay quien ve una mañana gris y espera que despeje. Otros dan por hecho que lloverá todo el día. Solemos verlo como una cuestión de carácter, algo que tiñe el ánimo más que la salud. Un estudio publicado esta primavera en el Journal of the American Geriatrics Society se hizo una pregunta más grande: ¿podría la forma en que miramos al futuro estar relacionada con lo bien que se mantiene el pensamiento en la edad avanzada?
Qué hicieron los investigadores
El equipo utilizó el Health and Retirement Study, una encuesta de largo recorrido entre adultos mayores de Estados Unidos. Analizó a 9.071 personas sin signos de demencia al empezar, con una edad media de 74 años. Todas completaron el Life Orientation Test-Revised, un cuestionario breve que mide hasta qué punto esperas que te pasen cosas buenas en la vida.
Después siguieron al grupo durante hasta catorce años, comprobando cada dos años aproximadamente si había aparecido una demencia. En ese tiempo, 3.027 personas la desarrollaron. La demencia se identificó con un método estadístico basado en pruebas detalladas de memoria y pensamiento, no con una exploración personal por parte de un especialista.
Qué encontraron
Por cada escalón más en la escala de optimismo, equivalente a una desviación estándar, el riesgo de demencia era un 15 por ciento menor. Es una diferencia relativa, no la probabilidad de que una persona concreta desarrolle o no demencia. El resultado tuvo en cuenta la edad, el sexo, el origen, la educación, la depresión y las enfermedades importantes. El patrón fue parecido entre los participantes blancos y negros, y se mantuvo cuando los investigadores añadieron los hábitos de salud, dejaron fuera los dos primeros años de seguimiento y apartaron a las personas con peor salud mental.
Qué significa y qué no significa
Es una asociación, y así hay que leerla. El estudio no puede decir que el optimismo proteja el cerebro. Quien mira la vida con confianza quizá también tenga más amigos, menos estrés, mejor sueño o más energía para mantenerse activo, y parte de eso podría estar haciendo el trabajo. El optimismo no se activa como quien empieza a caminar, y el estudio no demuestra que volverse más optimista cambie el riesgo de nadie.
Los autores y otros expertos mencionan posibles vías, como una respuesta más tranquila al estrés o lazos sociales más fuertes. Eran ideas, no hallazgos de este estudio.
Los límites, con franqueza
Los autores señalan varios límites. Diferencias entre las personas que no se midieron aún podrían explicar parte del resultado. También es posible la causalidad inversa: los primerísimos cambios en el cerebro, demasiado pequeños para notarse, podrían apagar la confianza años antes de un diagnóstico. Los investigadores intentaron comprobarlo dejando fuera los primeros años, lo cual ayuda, pero no zanja la cuestión. La estimación para los participantes negros fue menos precisa porque había menos casos, y unos cuatro de cada cinco participantes eran blancos, así que los resultados quizá no valgan igual para todos. Además, el optimismo se medía por autoinforme, y eso depende de cómo se vea cada persona.
Una forma amable de aprovecharlo
No puedes convencerte de ser optimista, y nadie debería sentirse culpable por tener un día gris. Aun así, algunos hábitos pequeños se citan a menudo como amigos de una mirada esperanzada. Uno de los autores del estudio sugiere anotar cada día tres cosas por las que estás agradecido. A otros les gusta planear algo pequeño que esperar con ilusión, un café con una amiga o un paseo hasta un lugar que te encante. Son ideas para probar, no hallazgos del estudio.
Un hábito pequeño y constante
Una mirada más luminosa suele crecer a partir de cosas pequeñas hechas con regularidad, como un momento diario de calma, una llamada a alguien que aprecias y unos minutos de juego mental. Treeny se construye sobre esa misma idea. Los ejercicios diarios son cortos y están pensados para disfrutarlos, y Flo, el coach de la app, los adapta a cómo estás cada día. Es una forma suave de dar a tu mente un buen empujón, junto a todo lo demás que te importa. Treeny no formó parte de este estudio y no trata ni previene ninguna enfermedad.
Una nota sobre cómo leer esto
Este artículo describe una investigación y no es un consejo médico. El estudio muestra una asociación y no puede demostrar que el optimismo reduzca el riesgo de demencia, ni que cambiar tu forma de mirar la vida lo haga. Si llevas más de unas semanas con el ánimo bajo, o te preocupa tu memoria, habla con tu médico, que conoce tu situación como ningún artículo puede.
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